Los nuevos gringos se arremangan: Así cambia la fruticultura en Regina.
Muchos son descendientes de los primeros colonos. Hay
galpones más chicos respecto de Roca o Allen, pero hay más. Hay empresarios,
pero no tan grandes. Y prueban con drones y el marketing.

Mauricio Molinaro, presidente de la Cámara de Productores de Villa Regina, representa a una nueva camada de productores.
Mauricio Molinaro tiene el perfil del productor frutícola
que comienza a ser protagonista en el Alto Valle Este, según detectó el INTA en
una encuesta realizada entre productores de esa región. Anda por los 40 años,
un galón de empaque propio y tiene más de 20 hectáreas. Pero, al mismo tiempo,
es presidente de la Cámara de Productores de Villa Regina, Godoy, Chichinales y
Valle Azul.
Desde +P le propusimos repasar los datos de la investigación
y contrastarlos con la realidad cotidiana. Una de las características que confirma
este dirigente es que “acá, a diferencia del resto del Valle, no hay grandes
empresas con mucha superficie”. Eso explica la existencia de un empresariado
local, de mediana escala, ágil y que busca modernizarse.
“Por algo Regina es la zona que más galpones de empaque
tiene, porque es donde más se habilitan galpones de empaques chicos y medianos.
Algunos trabajan solo mercado interno, y también hay galpones que trabajan
mercado interno y exportación”, explica.
Apuntar a cuadros más grandes, para bajar costos a la hora
de poner malla antigranizo. Esos mismos cuadros más grandes están afianzando el
uso de drones para curar. No vender todo a un gran empacador y buscar tener más
opciones. Y utilizar herramientas de marketing para defender mejor la fruta y ganar
clientes, son algunos de los aspectos distintivos de un núcleo de productores,
que según el INTA tienen entre 20 y 100 hectáreas. Y administran el 46% de toda
la tierra plantada en esta región. Se calcula que son unos 140.
A continuación, la entrevista completa, una charla sin
desperdicio:
¿Cómo es el perfil de ese productor de Regina, mediano y en
algunos casos con algún empaque propio, y que se diferencia de los productores
del resto del Valle, porque en esa zona el 20% tiene menos de 40 años y en el
resto de la región apenas el 10% entran en esa categoría?
Se ha visto un poco más de juventud en la zona. Pero la
ventaja que tiene (o la desventaja, depende de cómo se mire) es que Regina
sigue siendo una zona de productores con pocas hectáreas (aún hay 63 que tienen
menos de 10 hectáreas), que no lo ves tanto en el resto del valle. Para el lado
de Roca o Allen, hay productores, pero también hay muchas empresas con muchas
hectáreas. Acá en Regina no está pasando eso. Alguno puede tener doscientas
hectáreas, pero nomás.
Eso entre chacras alquiladas, o compradas. Por algo Regina es la zona que más galpones de empaque tiene, donde más se habilitan galpones de empaques chicos. Y ese empuje se ve en las reuniones, en lo que charlás día a día. Ves que hay una juventud dando vueltas que le está apostando a la producción.
Sobre esos productores chicos, por la escala de su negocio,
incluso el INTA dice que tienden a desaparecer, pero acá esas chacras la
compran otros productores locales, no grandes empresas...
Eso es cierto. Un productor que tiene diez hectáreas por ahí
busca crecer, y compra 7 u 8 hectáreas. Además, hay un sector de productores de
setenta u ochenta años, que todavía están en la chacra, pero varios no tienen
los hijos acá y ya saben que no se van a dedicar a la fruticultura. Entonces se
plantean para qué seguir en la chacra a esa edad.
Y por ahí se la vende a un vecino, que es un pibe joven, que
tal vez tiene un galponcito (el 27% de los encuestados tiene un empaque) y
tiene además cámaras de frío. Y compra otro productor de alrededor. No es que
se vende a una empresa.
¿Cómo se maneja ese productor en cuanto a nuevas
herramientas, información, estadísticas, en relación al productor tradicional?
El gran problema que estamos sufriendo en sí, en general los
productores, es la mano de obra. A vos encontrar un empleado para la chacra es
un drama. Después se enojan porque vienen los golondrinas. Claro que es un
trabajo sacrificado. Pero yo creo que primero hay que tener las chacras
preparadas para una tecnología. Y segundo, no he visto máquina para cosechar,
ni para podar que supere el trabajo hecho a mano. Como que la tecnología no
está a la altura. Después, si hablamos de curar, se está implementando mucho el
dron y creo que va a funcionar. Falta mejorar algún aspecto técnico y falta
probarlo.
Pero hay que hacer o adaptar la plantación para esos
equipos. Porque si vos agarras un dron para curar y los cuadros son chiquitos,
es un problema. Porque te cobran más por dificultad que por las horas que tiene
que volar. Eso (los cuadros chicos) incide mucho también en el costo de la
colocación de la malla. Si tenés un cuadro de cincuenta metros, y querés poner
malla, te va a salir muy caro porque tenés que poner más postes.
Pero si armás un cuadro de trescientos metros, te lleva
menos poste, menos cabeceras, y eso es menos costo. En el caso de las curas, si
tenés tres cuadros que son muy similares en línea, el dron capaz que vuela a
los tres cuadros derecho y entonces es mucho más cómodo.
Algunos galpones tienen mucha presencia en redes sociales,
se muestran más y mejor...
Ya no mandamos la fruta adentro de una jaulita como se
mandaba hace años atrás. Todo bien con la fruta, es de buena calidad, pero la
gente quiere ver cómo es, dónde se produce, cómo se procesa. Nosotros desde la
cámara nos sumamos a iniciativas como Caminos y Sabores, fuimos a La Rural a
publicitar la fruta.
Y vimos que hay mucha gente que no sabe cómo comer una pera,
porque no es lo mismo agarrar una pera verde que dejarla dos o tres días fuera
del frío para que se madure naturalmente. Ahí sí tiene otro gusto. Digo siempre
que antes el productor era productor, y nada más. Hoy, con las redes sociales,
el productor se ha metido más en la comercialización.
¿Qué está pasando con la comercialización?
Nosotros siempre tuvimos el galpón de empaque. Incorporamos
otro tipo de caja, otro tipo de presentación. Y así fuimos cambiando. El asunto
es no quedarse con un solo mercado. Nosotros hacemos mercado interno, y
dijimos: Buenos Aires solo no. Y arrancamos a vender en Santa Fe, Paraná,
Corrientes, La Plata. Así te defendés mejor.
El nuevo productor de la zona este se involucra en la
comercialización y el uso de redes sociales para mostrar el proceso detrás de
cada fruta, buscando defender el precio en diversos mercados del país.
El nuevo productor de la zona este se involucra en la
comercialización y el uso de redes sociales para mostrar el proceso detrás de
cada fruta, buscando defender el precio en diversos mercados del país.
¿Cuál sería una unidad rentable, a partir de cuántas
hectáreas?
Todo eso depende de cómo vos lo trabajés. Si el productor se
hace el trabajo de curar, de usar el tractor, de regar y no tiene tanto
empleado, un productor con siete hectáreas capaz que está mejor que un
productor con quince. Hoy un productor de treinta tiene que incorporar mucha
mano de obra de afuera.
En algunas chacras te encontrás con productores que están
trabajando el padre, el hijo y la mujer. Entonces, bajan costos. Pero tampoco
podés tener una chacra muy grande para hacer todo eso. Por ejemplo, yo tengo a
mi viejo con ochenta y un años, y anda manejando el tractor las ocho horas. Lo
único que no le permitimos es curar. Pero él riega su chacra, y él vive en una
chacra de cinco hectáreas.
¿De qué hablan entre ustedes cuando se juntan, qué
necesitan, qué les gustaría que pase?
Uno de los peores problemas del productor en general es el
costo de la energía, y en particular el del combustible. Debería estar de
alguna manera subsidiado. O como le quieras poner. Porque es infernal los
litros de combustible que gasta esta zona. Ya sea en los tractores como para
los motores del riego por aspersión. La energía eléctrica también nos está
maltratando.
Porque la energía que te cobran a un frigorífico es carísima. En cuanto a los créditos, la gente joven que está empezando con todo un empuje, por ahí se anima a agarrar un crédito, pero el productor viejo está quemado con el tema bancos. Uno por los intereses que te ponen, y otro porque la han sufrido con hipotecas y remates. Porque la fruticultura es muy lenta, porque plantás nuevas variedades, y son cuatro, cinco, siete años para ver un poquito de rentabilidad.
¿Cómo está el productor, esperando o pidiendo que el Estado
le solucione las cosas? ¿O está queriendo valerse por sí mismo?
Hoy el productor está buscando de valerse por sí mismo. Si
bien han salido créditos. El año pasado salió un crédito de cosecha; ahora
salió un crédito de raleo. El gobierno ha ayudado, no digo que no. Pero
volvemos otra vez a lo mismo, vos le decís a un productor que vaya a sacar uno,
te dice que no. Están asustados.
¿Qué pasa con la infraestructura disponible cuando querés
incorporar tecnología, cuando querés hacer más ágil el trabajo en la chacra o
en la empresa?
Estamos teniendo un problema de señal, no sólo de internet.
Sino de señal de teléfono. Por ahí llamo a mi viejo para saber dónde anda, y
tengo que llamarlo dos millones de veces porque no tiene señal. Y estamos
hablando de una herramienta de laburo. Porque hoy vivimos conectados. Hemos
estado en reuniones en federación y todos putean por lo mismo.
¿Y los gobiernos se involucran en ese tema?
No, no. Yo he mandado notas a los legisladores, a los
concejales, a los intendentes; nadie te da bolilla con ese tema. Yo tengo una
estación meteorológica que, si quiero, la manejo con el teléfono. O puedo estar
mirando las cámaras de la chacra, pero si tuviera Internet en la chacra, estoy
hasta las manos. ¿sabes cuántas veces a un productor que le entraron a robar ha
tenido que salir con el auto un kilómetro para poder hablar por teléfono para
que venga la policía?
Fuente: Redacción +P
Publicado en Más Producción.
Diario La Mañana del Neuquén.

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