La Regata y una etapa sin sobresaltos a la espera de la gran definición del fin de semana.
Agustín Ratto y Julián Salinas se quedaron con el séptimo parcial, pero por poco margen sobre los hermanos Balboa, los líderes de la general. Se vienen dos etapas finales a todo o nada en la Regata de los 50 años.
Los hermanos Balboa defendieron su lugar con inteligencia y templanza, tratando siempre de tener como referencia el bote de Ratto y Salinas. No hubo golpes de escena ni diferencias amplias, la Regata entró en ese terreno sutil donde cada segundo cuenta, pero nadie quiere mostrar todas sus cartas antes de tiempo. El margen es escaso, mínimo, para Ratto y Salinas, ya que son ellos los que deberán encontrar la manera de neutralizar esa ventaja que le llevan los neuquinos de aquí al final. Eso alimenta aún más la expectativa de lo que vendrá.
La etapa tuvo ritmo controlado, estrategias medidas y un clima general de prudencia. Se notó en el agua que todos saben que lo verdaderamente decisivo está por venir. Nadie quiso hipotecar el fin de semana por un intento apresurado, en una jornada atravesada por el viento y las condiciones cambiantes. Fue una etapa que se navegó más con la cabeza que con el corazón, algo poco habitual en una competencia generalmente atravesada por la intensidad. “Este triunfo parcial ayuda para levantar el ánimo. Fue una etapa larga, por suerte con momentos de viento a favor. La idea era no intentar recortar distancias en esta etapa, mañana va a ser muy largo y pasado también, así que no convenía salir a gastar mucho”, reconoce Julián Salinas.
Bajo esa calma aparente, la Regata entrará en su máxima ebullición a partir de este sábado con la disputa de octavo y penúltimo parcial, entre la Balsa de Guardia Mitre y La Cantera, que tendrá una distancia de 68 kilómetros, en lo que será el parcial más largo de la prueba. Con solo dos etapas por delante, el margen de error se achica. Cada largada será una final y cada llegada, un examen definitivo.
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| Agustín Ratto y Julián Salinas se quedaron con el séptimo parcial de la Regata y siguen segundos en la general detrás de los hermanos Balboa. (Foto/ Daniel Nahuelcura) |
Se viene la Etapa 8 de la Regata.
Uniendo Balsa de Guardia Mitre y La Cantera.
*** PODIO del Diario Río Negro.
Las chicas españolas que acudieron al llamado de la Regata dorada.
Josefa Molina y Aitana Gastaldo están por primera vez en la Regata y por el momento son el mejor bote K2 damas de edición de los 50 años.
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| Josefa Molina y Aitana Gastaldo, dos españolas que se animaron a desafiar el río Negro. Foto Andrés Maripe. |
Llegaron desde lejos, desde otras aguas y otros climas, con una idea vaga en la cabeza y una certeza en el cuerpo: había que estar acá. Una es del País Vasco y la otra de Valencia, y están por primera vez cara a cara con el río Negro. Por ahora son el mejor bote olimpico en el K2 damas. Josefa Molina y Aitana Gastaldo reafirman la hermandad española con la Regata, que transita su edición especial de los 50 años.
Jorge Cinto Humbría, natural de Alzamora y enamorado de esta travesía, también presente en esta edición dorada, fue quien convenció a sus compatriotas para que se animen a desafiar al río y a la aventura de recorrer 430 kilómetros. Josefa reconoce no tener mucho conocimiento de la prueba. «Fueron unos argentinos a competir a España y me convencieron a que viniese. Hable con Jorge y acá estamos». Para Aitana venir hasta acá era una cuenta pendiente. «Hace muchos años que quería venir, siempre me llamó mucho la atención el formato de la prueba y por suerte pude venir para esta edición».
La dureza y la complejidad de la prueba no fueron tan extremas como Aitana se lo imaginaba, aunque reconoce que predisponerse de esa manera la ha ayudado a sobrellevar la competencia. De todas maneras el sol y el calor no es un enemigo nuevo para ella. «Tenía mi cabeza preparada como afrontar lo peor. Si bien es una carrera dura, hasta ahora lo venimos llevando muy bien». Aitana suele entrenar en Madrid, lo hace en Aranjuez, donde en verano suelen hacer 40°. «Estoy acostumbrada a correr con esta temperatura». Para Josefa en cambio, el momento más exigente hasta ahora fue la tercera etapa, entre Roca y Regina que se corrió con 38°. «Demasiado calor, no estoy acostumbrada a correr con esa temperatura. Yo soy del norte y en en esa parte de España no hay temperaturas elevadas».
En España, dicen, la Regata del Río Negro es un secreto a voces. Depende con quién hables. Algunas referencias sueltas, nombres que dejaron marca, relatos de quienes ya vinieron y volvieron transformados. Aurora Figueras Palomeras, palista española que compitió en la Regata en la edición 2020, fue la primera referencia que tuvo Aitana sobre la Regata. «Ella me habló súper bien de esta prueba y en un momento quiso venir conmigo. También me han hablado de esta carrera, otro españoles que han estado aquí como Iván Alonso, Walter Bouzán o Álvaro Fernández Fiuza».
*** Publicado en PODIO del Diario Río Negro.

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