Tres generaciones y un mismo legado: la historia de Tecnoriegos en Villa Regina.
Con más de 50 años de trayectoria, tres generaciones y más
de 30 familias que dependen de su actividad, la firma nacida en Villa Regina
combina historia, innovación y una fuerte apuesta al desarrollo productivo de
Río Negro y Neuquén. La continuidad del legado familiar y las nuevas
oportunidades de la región marcan su futuro.
Hablar de Tecnoriegos es recorrer una parte importante de la historia industrial de Villa Regina. La empresa, que tiene sus orígenes en Fundición Regina, nació hace más de cinco décadas en una ciudad donde la metalurgia, la fruticultura y la fabricación de maquinaria fueron motores fundamentales del desarrollo económico. Hoy, aquella iniciativa familiar se convirtió en una estructura empresarial diversificada, con presencia en distintas actividades productivas y una mirada puesta en el crecimiento de toda la región.
La historia comenzó con el abuelo de la actual generación,
fundador de Fundición Regina, y continuó con Rodolfo Borrmann, quien desarrolló
la actividad industrial y posteriormente fundó Tecnoriegos en el año 1994 con foco en los servicios de
instalación de sistemas antihelada y goteo llave en mano. . En la actualidad, sus hijos, los ingenieros
Pablo y Cristóbal Borrmann participan activamente de la conducción y expansión
de la firma, junto con su madre y esposa Paz de Andraca, quien integra la
estructura de gestión familiar. Entre todos sostienen un proyecto que combina
experiencia, renovación generacional y el compromiso de seguir generando
trabajo desde Villa Regina.
De la tradición metalúrgica de Regina a una empresa regional.
Rodolfo Borrmann conoce de primera mano las transformaciones
que atravesó la industria del Alto Valle. Recuerda una época en la que Villa
Regina concentraba una intensa actividad metalúrgica e industrial, con
talleres, tornerías y fábricas que abastecían a la producción frutícola y a
otras industrias de la zona.
Rodolfo Borrmann durante la entrevista con RÍO NEGRO. Foto: Alma Terzibachian.-
“Regina fue muy metalúrgica. Se decía que había un torno
bajo cada sauce”, recordó al describir aquellos años en los que la ciudad
contaba con una importante capacidad de fabricación y desarrollo de maquinaria.
En ese escenario creció Fundición Regina, dedicada a
producir piezas y componentes que abastecían a diferentes actividades
industriales. La firma acompañó el desarrollo de empresas regionales y fue
adaptándose a las necesidades de un mercado que cambió profundamente con el
paso de las décadas.
Para Rodolfo, uno de los grandes desafíos de la industria nacional sigue siendo la competitividad. Los costos de producción, la competencia con productos importados y las transformaciones de la economía modificaron el panorama de numerosas empresas que durante años fabricaron íntegramente sus productos en la región.
“Lo que hay que hacer es darles condiciones para que
produzcan. Que las empresas puedan fabricar, optimizar sus costos y llegar a
precios competitivos para seguir trabajando”, planteó.
Su mirada sobre Villa Regina combina el reconocimiento de su
historia industrial con la necesidad de recuperar oportunidades para la
producción. Considera que el desarrollo de una ciudad no depende únicamente de
las obras visibles, sino también de su capacidad para sostener empresas,
generar empleo y fortalecer su infraestructura.
Esa visión acompañó la evolución de la firma familiar.
Frente a los cambios económicos, Rodolfo impulsó Tecnoriegos, una nueva
actividad que permitió diversificar los servicios y ampliar el vínculo con
productores, empresas y organismos públicos.
Tres generaciones y una familia que proyecta el futuro.
La continuidad familiar es uno de los principales valores de
Tecnoriegos. Actualmente, Rodolfo Borrmann sigue al frente de Fundición Regina
y acompaña la conducción general, mientras que la nueva generación comenzó a
asumir responsabilidades específicas para potenciar las distintas áreas de
actividad.
Pablo Borrmann está a cargo del desarrollo y la expansión en
Neuquén, principalmente en los sectores de infraestructura y saneamiento. Su
trabajo se concentra en acompañar las necesidades de una provincia que
experimenta un importante crecimiento urbano, industrial y productivo.
Cristobal Borrmann.-
Por su parte, Cristóbal Borrmann conduce la gerencia comercial de Tecnoriegos en Villa Regina, con especial atención al sector agropecuario, domiciliario y a los servicios para empresas de la región. Paz de Andraca también integra la organización familiar y participa de su funcionamiento y administración.
La familia trabaja de manera coordinada, con distintas
responsabilidades y un objetivo compartido: asegurar que la empresa pueda
seguir creciendo sin perder la identidad que la caracterizó durante más de
medio siglo.
“Hoy somos la continuidad de lo que nuestro abuelo fundó con Fundición Regina y nuestro padre desarrolló posteriormente con Tecnoriegos. Nuestro desafío es darle continuidad a ese legado, trabajando de manera seria y profesional para potenciar todo lo que ellos construyeron”, explicó Cristóbal.
El proceso de renovación generacional también implica nuevas
formas de organización. La intención es avanzar hacia una estructura cada vez
más profesional, con unidades de negocio que tengan autonomía operativa, pero
que mantengan una vinculación permanente.
“Queremos sostener el patrimonio, la empresa y apuntar a
crecer ordenadamente, de manera más profesional, mejorando y manteniendo todo
lo que ya hizo nuestro padre. Él fue quien sostuvo todo y creó Tecnoriegos en
tiempos difíciles”, destacó.
Cristóbal reconoció que el desafío de una empresa familiar
también está en encontrar el equilibrio entre la experiencia acumulada y las
nuevas ideas. En ese camino, la participación de las distintas generaciones
permite combinar conocimientos técnicos, relaciones comerciales construidas
durante décadas y nuevas oportunidades de expansión.
Tecnoriegos y su apuesta al desarrollo productivo del Alto
Valle.
Aunque la empresa amplió su presencia territorial, Villa
Regina continúa siendo una parte fundamental de su identidad. Desde allí,
Tecnoriegos brinda soluciones a productores agropecuarios, establecimientos
industriales, municipios y empresas de Río Negro y Neuquén.
Uno de sus principales ejes de trabajo es la incorporación
de tecnología al sector productivo. Los sistemas de protección contra heladas,
el riego por goteo y los equipos de bombeo representan áreas estratégicas para
mejorar la eficiencia de las chacras y acompañar los cambios que atraviesa la
fruticultura regional.
“Nuestra apuesta es continuar impulsando la incorporación de
tecnología por parte de los productores agropecuarios. Los sistemas antiheladas
y el riego por goteo en frutales siguen siendo áreas fundamentales, donde esas
inversiones tecnológicas resultan clave para mejorar la productividad y la
eficiencia de los montes frutales”, explicó Cristóbal.
La empresa también trabaja en la renovación y el
mantenimiento de sistemas de bombeo, además de ofrecer soluciones vinculadas
con instalaciones contra incendios para empaques, frigoríficos y establecimientos
agroindustriales.
La diversificación de la matriz productiva del Alto Valle
abre, además, nuevas posibilidades. Los cultivos extensivos, como el maíz,
plantean necesidades diferentes a las de la fruticultura tradicional y demandan
tecnologías de riego adaptadas a superficies y producciones de otra escala,
como el riego por goteo subterráneo, pivots o enrrolladores.
“Tenemos por delante una región con un enorme potencial y un
desarrollo muy diversificado, al que queremos seguir acompañando”, señaló
Cristóbal.
Desde su perspectiva, el futuro productivo del Valle estará
marcado por la capacidad de incorporar tecnología, mejorar la eficiencia y
adaptarse a nuevas actividades, sin abandonar la experiencia construida
alrededor de la fruticultura.
Infraestructura, agua y saneamiento: una presencia que crece en Río Negro y Neuquén.
Otra de las actividades centrales de la empresa es la
provisión de materiales y componentes para obras de infraestructura. A través
de la producción de piezas de fundición y la comercialización de insumos
especializados, participa en proyectos vinculados con redes de agua potable,
cloacas, desagües pluviales y servicios urbanos.
En sus instalaciones de Villa Regina se mantiene una
actividad industrial que permite fabricar componentes destinados a obras en
distintos municipios de Río Negro y Neuquén. Entre ellos se encuentran tapas de
bocas de registro y otras piezas utilizadas en redes de infraestructura.
“Nosotros acompañamos todo lo que es infraestructura. Eso
incluye las obras de pavimentación, cloacas y agua potable. Brindamos el
soporte de materiales para que esas obras puedan desarrollarse”, explicó
Cristóbal.
En Villa Regina, la empresa también mantiene una relación de
trabajo con el municipio y con Aguas Rionegrinas, mediante el abastecimiento de
materiales necesarios para el mantenimiento de los servicios de agua y
saneamiento.
“Para Aguas Rionegrinas somos un proveedor clave. Ante una
rotura o una emergencia, estamos para brindar soporte y los materiales que necesitan
a la hora y día que sea”, destacó.
La cercanía con los clientes y el conocimiento técnico
acumulado durante décadas constituyen ventajas importantes para una empresa que
debe responder tanto a necesidades cotidianas como a proyectos de mayor escala.
Rodolfo también destacó el valor de esa relación de
confianza, construida a partir de años de asesoramiento y acompañamiento a
empresas y productores. Para él, conocer las necesidades de cada cliente y
ofrecer respuestas concretas sigue siendo uno de los pilares del negocio.
Una región con nuevas oportunidades.
El crecimiento de Neuquén, el desarrollo de Vaca Muerta y
las nuevas inversiones en infraestructura representan oportunidades para la
expansión de Tecnoriegos. Sin embargo, la familia Borrmann considera que el
potencial regional no se limita a la actividad hidrocarburífera.
La diversificación productiva, el fortalecimiento de la
fruticultura, el crecimiento urbano y la modernización de los servicios
públicos también forman parte de las actividades que demandarán soluciones
industriales y tecnológicas en los próximos años.
“Tenemos que trabajar en la diversificación productiva. El Valle tiene que adaptarse a los nuevos escenarios y nosotros queremos acompañar ese proceso”, sostuvo Cristóbal.
En ese contexto, la expansión hacia Neuquén, impulsada por
Pablo Borrmann, permite ampliar la participación de la empresa en proyectos de
infraestructura y saneamiento, mientras que la sede de Villa Regina continúa
fortaleciendo su vínculo con la actividad agropecuaria y los servicios
industriales.
La estrategia apunta a sostener un crecimiento equilibrado,
aprovechando las oportunidades sin comprometer la estabilidad de una estructura
que se construyó a lo largo de tres generaciones.
“Uno de los grandes desafíos será garantizar la continuidad
de la empresa, transferir todo el conocimiento y la experiencia acumulados por
nuestro padre, seguir ordenando y profesionalizando la estructura y sostener el
crecimiento de las distintas unidades de negocio”, explicó Cristóbal.
Más de 50 años generando trabajo desde Villa Regina.
Detrás de la actividad industrial y comercial de Tecnoriegos
existe también una historia de arraigo. Durante más de medio siglo, la empresa
mantuvo su presencia en Villa Regina y hoy sostiene una estructura laboral de
la que dependen más de 30 familias.
La continuidad de ese trabajo es uno de los aspectos que la
familia considera fundamentales al momento de proyectar el futuro. En una
región que atravesó diferentes ciclos económicos, mantener una empresa activa,
conservar conocimientos especializados y generar nuevas oportunidades
constituye un compromiso que trasciende a sus propietarios.
Foto: Alma Terzibachian.-
Rodolfo observa ese recorrido desde la experiencia de quien
atravesó las distintas etapas de la industria regional. Sus hijos, en cambio,
asumen el desafío de proyectar la actividad hacia un escenario que exige mayor
profesionalización, innovación y capacidad de adaptación.
“Buscamos seguir construyendo sobre las bases que nos
dejaron las generaciones anteriores, adaptándonos a los nuevos desafíos y
acompañando el desarrollo productivo de nuestra ciudad y región”, resumió
Cristóbal.
Así, Tecnoriegos representa la continuidad de una historia
que comenzó con Fundición Regina y que hoy encuentra nuevos caminos de
crecimiento. Una empresa familiar que nació en Villa Regina, se expandió hacia
toda la región y mantiene la convicción de que su futuro está estrechamente
ligado al desarrollo productivo de Río Negro y Neuquén.
Por Juan Moro. 07/11/2026.
Publicado en Suplemento 102º Aniversario de Villa Regina.
Diario Río Negro.
Enlace de interés:
RUDI WERNER BORRMANN DATHE.
http://blogbienderegina.blogspot.com/2025/12/rudi-werner-borrmann-dathe.html














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