Con un toque de sirenas simultáneo en todo el país, el
sistema de Bomberos Voluntarios exigió al gobierno nacional la regularización
en el pago de fondos estipulados por ley. Pese al tenso escenario, la
Asociación de Villa Regina anunció que el próximo 7 de noviembre inaugurará sus
esperadas instalaciones con la presencia de destacadas delegaciones.
Este jueves a las 10 de la mañana, los cuarteles de bomberos
de toda la Argentina hicieron oír sus alarmas en un «sirenazo» unánime. La
medida, impulsada por el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios, tuvo como
objetivo visibilizar un reclamo urgente frente a los atrasos e irregularidades
en la distribución del financiamiento que, por ley, le corresponde al sistema.
José «Pepe» Calderón, presidente de la Asociación de Bomberos de Villa Regina, titular de la Federación de Río Negro y tesorero a nivel nacional, brindó detalles sobre el origen del conflicto durante una entrevista radial. Según explicó, el financiamiento de los bomberos proviene de la Ley 25.054, que destina el 5 por mil de todos los seguros que se pagan en el país (excepto los de vida). Estos fondos son recaudados por las compañías aseguradoras y transferidos al Ministerio de Seguridad de la Nación, organismo encargado de su distribución.
EL CONFLICTO POR EL «REMANENTE» Y LA FALTA DE CAPACITACIÓN.
Por normativa, el 78% del total recaudado debe distribuirse
entre las 1.247 asociaciones de todo el país, siempre y cuando estas presenten
sus balances y rendiciones en regla. En el último ciclo, 1.012 instituciones
lograron calificar, mientras que un grupo que no logró superar los requisitos generó
un excedente financiero.
«Ese remanente ronda los 59 millones de pesos y debe ser
redistribuido entre los cuarteles que pasaron la prueba. Esto debió haberse
pagado no más allá del mes de marzo de este año», señaló Calderón. A la demora
de estos pagos, se sumó una alteración en el orden de las prioridades por parte
del Ministerio de Seguridad, el cual abonó primero los gastos de funcionamiento
en lugar de los de capacitación.
Esta decisión administrativa ha dejado a gran parte de las
federaciones del país sin la posibilidad de formar a sus efectivos. «Una
cuestión fundamental es capacitar a nuestro personal para evitar siniestros y
proveerles el equipamiento adecuado. Hoy, en pleno septiembre, hay muchas
provincias que no han podido hacerlo», advirtió el dirigente, aclarando que
afortunadamente Río Negro no padece esta situación en particular.
Ante la falta de respuestas a los pedidos de audiencia con las autoridades del Ministerio de Seguridad y la Comisión de Presupuesto del Congreso, el Consejo Nacional decidió avanzar con el «sirenazo». A pesar de la protesta, Calderón dejó en claro que el servicio a la comunidad está garantizado: según los registros oficiales del sistema, en la Argentina hay una salida de bomberos cada dos minutos para atender algún tipo de emergencia.
UN SUEÑO DE MÁS DE 10 AÑOS QUE SE HACE REALIDAD EN VILLA
REGINA.
En contraste con las dificultades a nivel nacional, la
realidad local de Villa Regina invita a la celebración. Durante la entrevista,
Calderón confirmó que el próximo jueves 7 de noviembre a las 9:30 de la mañana
se realizará el acto protocolar de inauguración del nuevo y monumental edificio
del cuartel reginense, un proyecto que comenzó como «un sueño en el 2013».
El evento no será uno más en la región. El día previo, 6 de
noviembre, Villa Regina será sede de la reunión mensual del Consejo Nacional de
Bomberos, recibiendo a las máximas autoridades de todo el país.
Para la inauguración, se espera un marco histórico. «Vienen
bomberos del cuartel de La Boca, el número uno de Argentina, con un carruaje
antiguo de madera que lo tenemos que traer en camión porque no puede circular,
y cascos históricos. También tendremos la visita de colegas de la provincia y
provincias vecinas», adelantó Calderón.
La concreción de esta obra faraónica es el resultado del
esfuerzo conjunto entre la institución, el municipio y, sobre todo, la
comunidad de Villa Regina. «Nuestros propios bomberos pasaron de arreglar
ambulancias a pintar el edificio y hacer los muebles. Es un esquema de trabajo
donde prima el compromiso y la pertenencia. Cuando uno se queda sentado de
piernas cruzadas no se avanza mucho; pero trabajando en equipo, la comunidad
observa y lo pone en valor», concluyó el referente bomberil.
Publicado en InfoRegina.












.png)






