domingo, 23 de agosto de 2026

El 23 de agosto de 1943 nacía en Ingeniero Huergo Aimé Painé.

 


𝐇𝐨𝐲 𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐦𝐞𝐦𝐨𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝟖𝟑° 𝐚𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐧𝐚𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐀𝐢𝐦𝐞́ 𝐏𝐚𝐢𝐧𝐞́.

El 23 de agosto de 1943 nacía en Ingeniero Huergo Aimé Painé, cantante y baluarte de la cultura mapuche.
Anotada como Olga Elisa Painé, en el marco de las limitaciones legales de la época, que le impidieron ser registrada con un nombre mapuche, adoptó más tarde el nombre Aimé, de origen mapuche, para su carrera artística.
Aimé fue una figura clave en la promoción de la cultura de los pueblos originarios. Se convirtió en la primera cantante mapuche en actuar con el atuendo tradicional y también fue artífice de la recuperación del cancionero de las abuelas de su comunidad.
A 83 años de su nacimiento, recordamos a la activista y artista huerguense, quien llevó su voz y su mensaje por todo el país y el mundo, reivindicando sus raíces con orgullo y dignidad.
*** Municipalidad de Ing Huergo.
Cuando Olga Elisa decubrió que era descendiente de tehuelches y mapuches, decidió entregar su canto y su nombre a la recuperación de la identidad. Desde entonces la conocemos como Aimé Painé.
Archivo 2010.

En la localidad de Ingeniero Huergo se encuentra la tumba de Aimé Painé que se encuentran en el cementerio Local.

El Monumento ubicado en el Parque del ferrocarril KM 1120 en memoria de Aimé Painé.
El Concejo Deliberante de Ingeniero Luis A. Huergo sancionó una Ordenanza Municipal Nº 358/08 – donde se ordena el reemplazo del nombre de la calle Roca por el de nombre de Aimé Painé. El cambio de nombre se llevo a cabo el 11 de octubre del 2008. 

viernes, 21 de agosto de 2026

Laura Mihaljevic. En la misa y en la procesión: Hay que plantar, empacar, conservar y vender para sobrevivir.

Laura Mihaljevic.
En la misa y en la procesión: Hay que plantar, empacar, conservar y vender para sobrevivir.

Las pymes frutícolas del Alto Valle se van consolidando a fuerza de centrarse en la calidad, la sanidad y vínculos personales con los compradores. Un modelo que para algunos fue la única forma para no bajar los brazos.
La agrónoma Laura Mihaljevic remarca que sumarle la etapa de comercialización y venta a la producción es la estrategia clave de las pequeñas empresas frutícolas para no desaparecer en el Alto Valle.

La fruticultura del Alto Valle es universo en sí mismo, y entre sus satélites más importantes, están las pymes frutícolas, que van ganando terreno, más que nada como el formato que encontraron algunos productores para no desaparecer. Tienen sus redes sociales, van a ferias internacionales y fueron desarrollando canales de comercialización en el mercado interno y con Brasil. Laura Mihaljevic, de Frutas “El Chúcaro”, es una exponente de ese universo, y habitante del satélite que alberga a las pymes frutícolas. Se muestra convencida -al dialogar con +P-, de que “acercarse a lo comercial es el común denominador entre los que seguimos sobreviviendo”.

Y agrega: “Vos podés producir una excelente fruta, pero si no sabes cómo venderla, es una macana”.

Laura es ingeniera agrónoma, egresada de la Universidad Nacional del Sur, de Bahía Blanca, y es asesora de otros productores. Está por cumplir 40, y tiene dos hermanos más. Bromea con que a su padre le faltó un hijo más para que se hiciera cargo de un puesto en el mercado central. Su hermano varón cría vacas unos 40 kilómetros al norte de Choele Choel, y ella tiene algunas cosas para decirle también a los ganaderos. Más bien una pregunta: ¿Qué pasaría si los productores ganaderos pudieran exportar sus carnes a través de un consorcio, de la misma manera que los chacareros pueden exportar sus frutas? La respuesta la conoce por su experiencia como exportadora de frutas, y es que, si lo hacen, podrían defender mejor el precio.

Antes de profundizar en el análisis de los modelos en pugna en el valle, y las estrategias para sobrevivir, repasó la coyuntura de la temporada.

El altísimo costo.

“Venimos de 2 años complejos, con precios muy bajos con respecto a nuestros costos. O sea, en realidad tenemos costos altísimos. Pero sumado a eso, el 20 de enero nos cayó una piedra que yo nunca había visto”, dice en un repaso de su aquí y ahora.

Agrega en este plano que “el consumo interno está completamente deprimido, y Brasil colapsado, porque todo el mundo, los que somos los chicos, que tenemos buena sanidad y buena calidad, todos queremos mandar a Brasil”.

Los costos altos están determinados por la tarifa eléctrica que pagan los “integrados” que tienen un riego, un empaque y un frio, con un IVA del 27% por el uso comercial de la energía, y con tarifas que, según las boletas recientes que arribaron al establecimiento de los Mihaljevic, “aumentaron un 1.000% desde el inicio de la temporada”. Y se suma el componente mano de obra: “es nuestro costo más alto y representa casi el 70%”, dice, y acota que, por cada salario, el empleador paga un 56% más, y su deseo es que “ojalá fuera todo al trabajador, porque trabajaría más contento, con más ganas, y tendríamos mejor calidad de mano de obra”.

El detalle en el control de calidad: La supervisión directa y personalizada en el lote le permite a los medianos y pequeños productores garantizar la sanidad requerida por los compradores internacionales más estrictos.
El detalle en el control de calidad: La supervisión directa y personalizada en el lote le permite a los medianos y pequeños productores garantizar la sanidad requerida por los compradores internacionales más estrictos.

Ninguneados.

A pesar de lo que la fruticultura representa en el concierto de las economías regionales, por su carácter de cultivo intensivo con fuerte generación de mano de obra, “los gobiernos no nos dan mucha pelota”.

A modo de ejemplo, de muy corto plazo, Laura comentó que “nosotros ahora, para la poda tenemos que invertir, por hectárea, más o menos, 1000 dólares. Eso va neto al trabajador,”. Y le agregó que “cuando viene la cosecha, son 30.000 personas las que vienen desde Tucumán”.

Es en ese contexto que expresa: “Me parece que estamos siendo un poco ninguneados los de la fruticultura”, por parte de los distintos niveles de gobierno.

Los modelos.

El panorama, a primera vista, es bastante oscuro. Entonces cabe la pregunta: ¿Cómo se sigue?

Sobrevivimos porque lo hacemos con pasión y porque además esto es como una droga: Una vez que entramos, no salimos más. Es la cruda realidad. Seguimos porque es muy difícil cerrar las tranqueras. Nosotros tenemos mucho personal. Y, además, cerrar la tranquera implica abandonar una historia familiar, y eso ya es una carga tremenda”, confiesa.

Entonces hay que seguir. Y el combustible viene desde lo más recóndito: “Esta actividad es una cuestión de fe”, dice Laura, que ya avanzada la charla entra a lanzar sus definiciones sobre la fruticultura actual y cómo hacer para no morir en el intento: “Tenemos dos caras de la fruticultura. Hay empresas que vienen de otro palo, algunos del negocio farmacéutico o del petróleo, y para ellos una chacra puede ser un kiosquito más”.

Sobre el otro modelo vigente en el valle, detalla que “nosotros hacemos todo el circuito, chiquitito, todo muy pequeño. Es un esquema que sigue funcionando, y es integrarse. Poquito, pero integrarse. Nosotros hacemos toda la cadena: Producimos, empacamos, conservamos y exportamos”.

Y recalca que “ahí está la diferencia, porque nos acercamos un cachito más a lo comercial, que no deja de ser una nueva destreza. Porque, más allá de que mi padre nos haya formado hasta para la guerra, como productores, no estamos formados para eso. El productor está formado para producir, y producir bien. Pero nos faltaba lo comercial. Y cuando vos podés exportar, te arrimás un cachito al desarrollo comercial. Ese es el común denominador entre los que seguimos sobreviviendo: acercarse a lo comercial. Porque vos podés producir una excelente fruta, pero si no sabes cómo venderla, es una macana”.

¿Voce falha portugueis?

Llega el momento en que es necesario que desarrolle el concepto para saber cómo se llega a buen puerto. Puede resultar curioso, pero una de las claves es algo que muchos productores han repudiado. Algo que se vio casi como una agresión para la fruticultura regional: Brasil y su protocolo sanitario contra la carpocapsa.

“Yo exporto en un año lo que Moño Azul exporta en un día. Pero, sin embargo, lo puedo hacer, me meto ahí, en ese nicho”, dice esta empresaria reginense, que desde su casa casi que puede tocar las aguas del río.

Sobre el negocio al país carioca, reconoce que “hay impuestos, hay derechos aduaneros, le pago al Estado el 5% anticipado… Todo lo que vos quieras, pero sigue siendo negocio. Porque yo puse el precio de esa fruta, el brasilero me la aceptó, yo la mandé y me saqué de encima 1.500 cajas de un solo saque”.

Ahí se va entendiendo mejor el camino emprendido y agrega, quien además es docente en una escuela técnica agropecuaria: “Una diferencia que tenemos los chicos con las grandes empresas es la calidad. Nosotros tenemos calidad y sanidad”. Fuerte la definición, pero se explaya: “las grandes empresas, si bien tienen mucho de todo, hay algunas cosas que se les puede escapar. Por eso, generalmente, somos los medianos y los chicos los que mandamos a Brasil, que es un mercado muy exigente en sus protocolos de sanidad”.

El ojo del amo.

“A pesar que podemos tener empaques más rudimentarios, a la fruta la trabajamos de otra manera. Sabemos si hay carpocapsa o no. Sabemos en cual lote podemos tener una duda. En el caso de los grandes, se les puede pasar, porque tienen solamente un sensor de color. Entonces las empresas más medianitas, más chiquitas, tenemos esos nichos que podemos ubicar”, resume al detallar una de las claves empleadas por aquellos que pueden sobrevivir en un Alto Valle que perdió casi 12.000 hectáreas productivas en los últimos 15 años.

Mihaljevic recuerda viejas discusiones. O no tan viejas: “Muchos productores enojados dicen: Brasil con nosotros se porta mal. Tenemos que pelear para que nos saquen el 0% de tolerancia para carpocapsa”.

En la frontera, para una muestra representativa, de un camión generalmente bajan 20 cajas que las cortan por completo. Si se encuentra una carpocapsa muerta o viva, “tenés problemas”. Si está muerta, “la fruta tendrá una cuarentena, y no podés enviar tu fruta por 120 días”, explica la empresaria, y acota como al pasar: “A Chile le aceptan el 3%”.

Es necesario entender, antes de analizar porqué es un acto de resiliencia aceptar el 0% de tolerancia que aplica Brasil, porqué es tan importante aquel mercado para un sector de la fruticultura regional: “Es importante porque funciona como un mercado interno: está cerca, los papeles van con el camión, no tenés que contratar una mensajería externa. Mientras tengas un despachante, tu sanidad en regla y te ajustes al protocolo, lo podés mandar. Además, la plata llega rápido.

Y ese nicho tiene una particularidad poco visibilizada: Los grandes exportadores no se estarían sintiendo del todo a gusto con las exigencias.

“¿Porqué muchos grandes no hacen Brasil? Es porque muchos grandes no tienen una sanidad del 0%. Porque se les complica a veces controlar la fruta de todos los productores que reciben. En cambio, nosotros, que realmente hacemos nuestra propia fruta, sabemos lo que estamos mandando”, resume sobre este tema.

No hay mal que por bien no venga.

Y ahí surge lo que parece una defensa casi irracional de una exigencia sanitaria: “Ese es el factor por el cual hay que seguir manteniendo el 0%. Sale caro, tenés que poner dispenser, tenés que hacer otro protocolo en la chacra. Pero lo hacés porque, en realidad, si a vos te suben el porcentaje de aceptación de carpocapsa en Brasil, entrarían todos. Y ahí sí, nosotros no entramos en ese nicho, porque no tenemos volumen. Se nos meterían Tres Ases, Moño Azul, Global.. y con 25 camiones por día, ¿y yo dónde meto mi camión?”, se termina preguntando Laura a modo de remate de su descarnada explicación.

Reconoce que “es un protocolo que al principio sonaba bastante hiriente. Y al principio es hace 30 años atrás. Pero hoy, hay que respetarlo. Hoy tenemos que agarrarnos de esa debilidad”. A tal punto que, para esta empresaria Pyme, “Brasil es un mercado que hay que cuidar como sea”.

Y cuenta además de donde vienen las energías para encarar los desafíos. Y comenta que “la fruticultura es una es una actividad maravillosa. Es una actividad longeva, porque nosotros plantamos hoy, y los frutos los vemos en varios años. Y es una es una actividad maravillosa donde tenés que usar el ingenio de verdad. Además, en el valle producimos la mejor manzana. Porque no nos va a competir nunca ni Sudáfrica ni Portugal ni Chile. Genial que tengan sus manzanas, pero nunca van a ser iguales que las nuestras”.

¿Y los que crían vacas qué?

Laura Mihaljevic tiene a mano los datos del campo ganadero que maneja su hermano. Y tiene a mano todas las variables de su mundo frutero. Y casi como sin querer intentó un paralelismo entre la fruticultura de las pymes integradas y los campos ganaderos. Y arrancó esa parte de la charla con otra definición fuerte: “Nos llenamos la boca diciendo que exportamos carne, pero los que exportan carne son dos”.

Y desgranó su anhelo: “Si nosotros los productores ganaderos pudiésemos exportar nuestras carnes a través de un consorcio, o como fuese, de la misma manera que exportamos nuestras frutas… ¿Qué pasaría? Te pongo el ejemplo de PAI (Productores Argentinos Integrados). PAI no es de un solo productor. Son muchos que se juntan, y procesan su fruta, que sale con una misma marca, porque se necesita mucho volumen. Pero así están cerquita de lo comercial, y entonces, exportan y el negocio es de ellos”.

Para esta impetuosa agrónoma “sería recontra importante que lo mismo que pasa en fruticultura, pudiera pasar en la ganadería. Pero no. No se puede porque es un negocio de dos. Ahí está la diferencia. Y así están los ganaderos de Río Negro”.

En el modelo de negocio vigente en la ganadería, según su óptica, al dueño del campo “le compran el animal y listo. Después le hacen una merma porque el animal estaba flaco, gordo, o peludo. Y te ponen un precio”, y es por eso que consideró necesario que también el ganadero pueda estar “más cerquita de la comercialización”, para poder defender el precio de su producción. 

Publicado en Más Producción de La Mañana de Neuquén.

https://masp.lmneuquen.com/fruticultura/en-la-misa-y-la-procesion-hay-que-plantarempacar-conservar-y-vender-sobrevivir-n1250519

EL SECRETO DEL BUEN ASADO. ¿Qué va primero en la parrilla?

 


EL SECRETO DEL BUEN ASADO.

¿Qué va primero en la parrilla?
El orden clave para que el asado salga perfecto
Chinchulines, mollejas, chorizos, morcillas y carne tienen distintos tiempos de cocción. Qué debe entrar inicialmente, qué dejar para el final y cómo organizar las brasas para que todo llegue caliente y en su punto a la mesa
En el asado, el orden de los factores sí altera el resultado. No alcanza con comprar una buena carne, conseguir achuras frescas y encender un buen fuego: saber qué poner primero sobre los fierros y qué incorporar después resulta fundamental para que cada pieza llegue a la mesa en su mejor momento.
El error más frecuente es cargar toda la parrilla al mismo tiempo. Chinchulines, mollejas, chorizos y morcillas necesitan cocciones muy diferentes y la carne principal también tiene sus propios tiempos. Una mala organización puede terminar con achuras secas mientras todavía se espera el vacío o, en el extremo contrario, con todos sentados y la carne aún lejos de su punto.
Entonces, ¿qué va primero en la parrilla? Si el menú incluye vacío fino o costillitas, chinchulines, mollejas, chorizos y morcillas, hay un orden que permite manejar mejor el fuego y servir cada preparación cuando corresponde.
PRIMERO, LOS CHINCHULINES Y LA CARNE.
Los primeros lugares sobre la parrilla deben reservarse para las piezas que necesitan una cocción larga: los chinchulines y la carne principal.
Aunque sean finos, los chinchulines no son una achura para hacer vuelta y vuelta. Se calcula entre 30 y 40 minutos por lado, preferentemente con fuego indirecto.
La paciencia permite que queden dorados y crocantes por fuera, pero tiernos por dentro. Si se los expone desde el comienzo a un calor excesivo, existe el riesgo de quemarlos antes de completar la cocción.
Junto con ellos pueden entrar el vacío fino o las costillitas. En el caso del vacío, conviene empezar por el lado de la grasa y mantener un fuego moderado.
Si el objetivo es sentarse a comer alrededor de las 13.30, tanto la carne como los chinchulines pueden llegar a la parrilla cerca de las 11.45, después de haber encendido el fuego unos 45 minutos antes.
SEGUNDO TURNO: LAS MOLLEJAS.
Después de unos 20 minutos llega el momento de sumar las mollejas.
Su cocción busca un equilibrio: deben formar una superficie bien dorada y ligeramente crocante sin perder la textura tierna y jugosa del interior.
Más que seguir estrictamente el reloj, hay que prestar atención al tamaño de cada pieza. Cuando una cara esté bien marcada, se las puede girar para completar el dorado.
En un asado pensado para servir la carne a las 13.30, las mollejas podrían incorporarse aproximadamente a las 12.
TERCEROS, LOS CHORIZOS.
Los chorizos necesitan bastante menos tiempo, por lo que deben llegar a la parrilla cuando los chinchulines y las mollejas ya están avanzados.
Según su tamaño, pueden requerir alrededor de 10 minutos por lado. La salchicha parrillera suele estar lista algo antes, con aproximadamente ocho minutos de cada lado.
Si se busca un chorizo mariposa bien dorado, puede abrirse hacia el final y dejarse unos minutos sobre los fierros para aumentar la superficie tostada.
Para un almuerzo previsto a las 13.30, un buen momento para incorporarlos es alrededor de las 12.20.
LAS MORCILLAS, SIEMPRE AL FINAL.
Si los chinchulines están entre los primeros, las morcillas ocupan exactamente el extremo contrario del orden.
No necesitan una cocción prolongada porque ya están cocidas. El objetivo es simplemente calentarlas sin provocar que la piel se rompa y el relleno termine sobre las brasas.
Se estima que con unos cinco minutos por lado es suficiente. Una señal sencilla está en los extremos: cuando el relleno comienza a asomarse por las puntas, es momento de retirarlas.
Se recomienda servirlas inmediatamente junto con los chorizos para abrir el asado.
Por eso pueden sumarse cerca de las 12.35, apenas unos minutos antes de comenzar a llevar las primeras achuras a la mesa.
EL ORDEN TAMBIÉN DEPENDE DE LAS BRASAS.
Saber qué poner primero no alcanza si todas las piezas reciben exactamente la misma intensidad de fuego.
Una parrilla bien administrada puede tener distintas zonas de temperatura. La carne y los chinchulines pueden mantenerse sobre un calor moderado, mientras que las mollejas pueden pasar durante algunos minutos por un sector más intenso para conseguir el dorado final.
También conviene conservar brasas de reserva. Así se puede alimentar progresivamente la parrilla sin tener que recurrir a una gran cantidad de calor sobre el final para intentar recuperar tiempo perdido.
PRIMERO LAS ACHURAS A LA MESA, DESPUÉS LA CARNE.
El orden de entrada a la parrilla también permite organizar la salida.
Si los tiempos se calcularon correctamente, alrededor de las 12.45 deberían estar listas las primeras achuras. Chinchulines, mollejas, chorizos y morcillas pueden servirse en pequeñas tandas, recién retirados del fuego.
Limón para los chinchulines, Sal y Salmuera de "A mi Gusto", pan y algún choripán permiten iniciar el almuerzo mientras el vacío o las costillitas completan su cocción.
De esta manera, las achuras cumplen naturalmente el papel de entrada y evitan que los comensales tengan que esperar a que todo el menú esté terminado para empezar a comer.
EL ÚLTIMO PASO: CONTROLAR EL PUNTO DE LA CARNE.
Con las achuras fuera de la parrilla, toda la atención puede concentrarse en la carne.
A partir de las 13, conviene controlar especialmente el punto, mover las brasas y desplazar las piezas hacia zonas menos calientes si avanzan demasiado rápido.
Unos cinco minutos antes de llevarla a la mesa, la carne puede retirarse y dejarse reposar brevemente antes de cortarla. Ese pequeño descanso ayuda a conservar sus jugos.
Así, para las 13.30, el plato principal debería estar listo.
LA REGLA PARA RECORDAR QUÉ VA PRIMERO.
Más allá de los horarios, existe una regla sencilla para ordenar cualquier parrilla: primero van las piezas que necesitan más tiempo y al final las que solamente requieren unos minutos de calor.
En un asado clásico, el esquema queda claro: carne y chinchulines primero; después mollejas; más tarde chorizos y, finalmente, morcillas.
El grosor de los cortes, la cantidad de brasas y el punto elegido pueden modificar los minutos. Pero respetar esa secuencia permite cocinar sin apuros, servir las achuras calientes y conseguir que la carne llegue a la mesa justo cuando todos están preparados para disfrutarla.
IMPORTANTÍSIMO y PARA QUE TU CARNE ASADA SEA UN VERDADERO ÉXITO.
Utilizar "Sales y chimichurris, A Mi Gusto" Sabores que enamoran.
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El momento ideal para salar la carne depende del tipo y grosor del corte. Para piezas gruesas, se recomienda salar entre 15 y 40 minutos antes; para cortes finos o al dar la primera vuelta, se sala justo al ponerla en el fuego para evitar que pierda sus jugos.Salar antes de la cocción Piezas gruesas: Aplicar sal gruesa o entrefina unos 40 minutos antes.
Efecto de la sal: La sal disuelta penetra mejor en el centro.
Cortes recomendados: Asado en tiras, vacío o trozos grandes. Salar durante la cocción Cortes delgados: Como entraña, bifes o achuras. Momento exacto: Poner la carne a la parrilla sin sal y salar al dar la primera vuelta sobre el lado ya cocido.Evitar sequedad: Impide que los jugos naturales salgan antes de tiempo.



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jueves, 20 de agosto de 2026

Tras más de 40 días de espera desde la última presentación, la pasión sobre ruedas vuelve al kartódromo.



EL PATAGÓNICO DE KARTING RETOMA LA ACCIÓN CON LA 6º FECHA.

Tras más de 40 días de espera desde la última presentación, la pasión sobre ruedas vuelve al kartódromo. El receso invernal, sumado a las postergaciones obligadas por las intensas lluvias caídas en la región, generaron un impasse que finalmente llegará a su fin este fin de semana con la disputa de la 6° fecha del certamen.
Esta presentación no solo marca el reinicio de los motores, sino también el inicio de la segunda mitad del calendario de competencias, una etapa decisiva que contemplará competencias con puntaje especial en la lucha por el título.
Para hacer posible este retorno, la subcomisión de la categoría ha realizado un intenso trabajo de remediación y acondicionamiento en el piso del kartódromo, garantizando un trazado en óptimas condiciones para el nivel de exigencia que acostumbran los pilotos.
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES.
Sábado: Se llevarán a cabo las tandas de pruebas oficiales cronometradas, donde los equipos buscarán la mejor puesta a punto.
Domingo: Será la jornada central de competencia plena. La actividad incluirá:
Clasificaciones.
Dos series de ordenamiento por cada categoría.
Las ansiadas pruebas Finales.
Cierre: Ceremonia de premiación de la fecha para los podios de cada divisional.
ASÍ LLEGAN LOS CAMPEONATOS
En el plano deportivo, la lucha por la corona se encuentra al rojo vivo. Las posiciones en la previa de esta 6° fecha se presentan de la siguiente manera:.
Categoría INTERNACIONAL
1 – Marcos Mungai (Villa Regina) – 192 pts.
2 – Martín Casamayor (Neuquén) – 163 pts.
3 – Agustín Zuain (Choele Choel) – 114 pts.
Categoría 125cc
1 – Nicolás Donolo (Villa Regina) – 150 pts.
2 – Angel De Toffol (Villa Regina) – 147 pts.
3 – Damián La Colla (Villa Regina) – 145 pts.
Categoría 150 MAYOR
1 – Agustín Zuain (Choele Choel) – 173 pts.
2 – Javier Casamayor (Neuquén) – 153 pts.
3 – Pablo Pasanitti (Luis Beltrán) – 146 pts.
Categoría VARILLEROS
1 – Valentín Poli (Gral. Roca) – 129 pts.
2 – Benjamin Roldan (Catriel) – 126 pts.
3 – Mario Gabrielloni (Neuquén) – 119 pts.
Categoría JUVENIL
1 – Joaquín Melita (Villa Regina) – 140 pts.
2 – Tomás La Colla (Villa Regina) – 108 pts.
3 – Bruno Tinti (Villa Regina) – 101 pts.

Noticias desde el MOTO CLUB REGINENSE.

ANÁLISIS DEL AMBICIOSO PLAN PARA RECUPERAR LA NAVEGABILIDAD DE LOS RÍOS NEGRO Y LIMAY.


ANÁLISIS DEL AMBICIOSO PLAN PARA RECUPERAR LA NAVEGABILIDAD DE 
LOS RÍOS NEGRO Y LIMAY.

El desarrollo del yacimiento no convencional de Vaca Muerta exige permanentemente desatar nudos logísticos que amenazan con sofocar el ritmo de la producción hidrocarburífera. Ante carreteras saturadas y costos fijos al alza, las miradas del sector público y privado se han posicionado sobre una arteria fluvial histórica: la cuenca de los ríos Negro y Limay.

Un minucioso estudio de prefactibilidad ha vuelto a poner sobre la mesa la viabilidad de transformar este curso de agua en una autopista fluvial estratégica de 720 kilómetros.

El informe técnico, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), fue elaborado por la consultora IATASA con la asistencia técnica de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC). El documento concluye que es técnicamente viable establecer un canal de navegación que conecte directamente el Océano Atlántico —desde la desembocadura en Viedma y Carmen de Patagones— hasta el Compensador Arroyito en la provincia de Neuquén.

LA NECESIDAD DE UN INSUMO VITAL, LA ARENA SILICEA.

El verdadero motor económico tras esta iniciativa logística es el abastecimiento de arena silícea, un insumo crítico e insustituible para las operaciones de fractura hidráulica (fracking) en Vaca Muerta. En la actualidad, la inmensa mayoría de este material estratégico proviene desde canteras en la provincia de Entre Ríos, recorriendo distancias terrestres superiores a los 1.200 kilómetros hasta el corazón productivo neuquino.

Esta dependencia del transporte terrestre genera una colosal congestión vehicular y el acelerado deterioro de la red vial nacional y provincial. El estudio resalta un dato operativo revelador dado la equivalencia de carga. Una sola barcaza comercial navegando por el río Negro tiene la capacidad de reemplazar aproximadamente a 80 camiones pesados en carretera.

INFRAESTRUCTURA NECESARIA E INTEGRACIÓN MULTIMODAL.

Para reabrir el cauce fluvial al tránsito de grandes barcazas, el plan contempla intervenciones de ingeniería indispensables:

Dragado de sectores críticos para garantizar el calado adecuado.

Adecuación de puentes existentes a lo largo del trayecto.

Sistema de balizamiento y señalización fluvial nocturna y diurna.

Modificación de tomas de agua de riego y consumo urbano.

No obstante, la vía navegable no actuará aislada. La propuesta plantea un sistema multimodal integrado articulado con trenes de carga y camiones de corta/media distancia, apoyado por una red de terminales y puertos fluviales estratégicos en localidades clave como General Conesa.

TRES ESCENARIOS PARA LA INVERSIÓN ESTRATÉGICA.

El informe proyecta tres alternativas de inversión según la magnitud y versatilidad que se le busque dar a la vía fluvial:

Escenario 1 – Exclusivo para el transporte de arena silícea a granel – US$ 393,4 millones.

Escenario 2 – Mixto: arena silícea + cargas contenerizadas – US$ 468,4 millones.

Escenario 3 – Integral / Amplitud total de obras de infraestructura – US$ 580 a US$ 592 millones.

IMPACTO EN LA ECONOMÍA REGIONAL.

Más allá de atender la demanda del sector hidrocarburífero, la recuperación de la navegabilidad promete dinamizar de forma integral la economía patagónica mediante:

Reducción drástica de fletes para la exportación de la producción frutícola e insumos de la industria regional.

Fomento del turismo náutico, cruceros de menor calado y transporte fluvial regional de pasajeros.

Publicado en INFOREGINA.

InfoRegina,  20 de agosto del 2026.

Noticias web LU16 Radio Río Negro.