Franco y Dardo Balboa inclinaron la Regata dorada a su favor, en una etapa más que polémica.
Los hermanos neuquinos aprovecharon las distintas contingencias que tuvieron sus rivales directos, se quedaron con el parcial Chelforó - Chimpay y mandan con holgura en la general.
Sin embargo, toda esa carga emotiva que llegaba desde el río por la entrega y paridad de los protagonistas, se diluyó desde la largada misma de la manera más inesperada. Cuando se acercaba el horario pautado para la largada, estipulada para las 15:00, el bote de la organización llamó a los palistas para que se metan en el río, y poco después los convocó a la alineación para comenzar a proyectar la largada.
La lancha de la organización comenzó a trepar río arriba, y detrás se empezaron a alinear los botes olímpicos convocados para el inicio de la prueba, entre los que no estaba la embarcación compuesta por el campeón defensor, Julián Salinas, y Agustín Ratto. Cuando el bote N° 1 comenzó a trepar el río para intentar alcanzar al resto de la formación, los integrantes de la organización encargados de la partida, tocaron la bocina de largada cuando faltaban 6 minutos para que se cumpla el horario pautado de antemano.
A todo esto Franco y Dardo Balboa, a los que les sobra máquina para ocupar el lugar que ostentan, aprovecharon esta situación y no le dieron chance a unos de sus rivales directos para recuperarse. Más aún luego del retraso del otro bote de punta compuesto por Damián Pinta y Facundo Lucero, cuando este último acusó una descompostura ocasionada horas antes de la largada, que durante la prueba se intensificó.
«Nos intoxicamos los tres, no sé que comiemos o bebimos en mal estado, pero ayer a la noche ya teníamos todo revuelto», le contó a Río Negro Néstor Pinta después de la llegada. «Mirá que hacemos todo con agua mineral, cocinamos sano… Pero algo pasó. Tanto yo como Damián y Facundo lo sufrimos muchísimo. Hoy yo ya estaba un poco mejor, pero los chicos no…», completó el Piri. Facundo Lucero tuvo que ser asistido por la ambulancia apenas se bajó del bote en el balneario de Chimpay.
Sobre la largada por fuera del horario estipulado, el encargado de dar la orden de largada, justificó su decisión en que no podía dar marcha atrás con la convocatoria en el agua por las condiciones del río: muy bajo y con lamas. Lo cierto es que las consecuencias de esta decisión desdibujaron la llegada y prácticamente sellaron la suerte de la Regata. Si bien se sabe que la Regata termina en Viedma, de no haber un contratiempo por fuera de lo normal, es muy difícil que se le escape el triunfo a los hermanos neuquinos, Franco y Dardo Balboa que se matienen con un andar impecable cuando se ha disputado cuantro de las nueve etapas que tiene esta edición dorada.
Los hermanos neuquinos, que llegaron a este parcial con apenas 6 décimas de ventaja, ahora dominan con holgura la general y se sacan al seguindo, Franco Napoli – Joaquón Sánchez Blazica, 3m45.1s. Terceros aparecen Agustín Ratto y Julián Salinas a 8m27.14s. y cuartos Damián Pinta y Facundo Lucero a 8m28.48s.
Publicado en PODIO del Diario Río Negro.


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