martes, 13 de enero de 2026

ETAPA 5. Uniendo Luis Beltrán con el Balnerio de Choele Chole.

 




Otro día de milagros inesperados en la Regata del Río Negro.

Luego del escándalo de la cuarta etapa por desinteligencias en la largada y las dolencias físicas de Damián Pinta y Facundo Lucero, los palistas de la comarca se quedaron con el quinto parcial donde también se recuperó la dupla Ratto - Salinas.

Ese viejo lema de que «la Regata termina en Viedma» quedó claro que está más vigente que nunca. El Balneario de Choele Choel fue testigo de otra jornada impensada en esta edición de los 50 años de la Regata del Río Negro, que antes de la largada fue un cúmulo de dudas, desconcierto y desazón por todo lo que había sucedido en el cuarto parcial con el evitable retraso que sufrió el bote de Julián Salinas y Agustín Ratto, provocado por una mala largada ordenada por los jueces de la prueba y que sentenciaba su suerte en la carrera.
En el medio de tanto río revuelto, los hermanos Franco y Dardo Balboa, que mandan en la general desde que comenzó la Regata, debido al perjuicio sufrido por Ratto y Salinas, y por la descompostura que acusaron Damián Pinta y Facundo Lucero, el lunes a la llegada a Chimpay, se hicieron de una luz de casi 9 minutos cuando antes de largar en Chelforó la ventaja sobre el segundo era de sólo 6 décimas. Sin embargo, cuando se creía que la Regata estaba sentenciada cuando todavía faltaban correrse cinco etapas, en Choele Choel este martes 13 no fue de mal augurio para los que venían detrás de los hermanos neuquinos.
Correr en el patio trasero de la casa, al menos para dos de ellos, y haber sido campeones absolutos de la Regata tantos años, fue clave para certificar que en la Regata 2026 no está todo dicho. Promediando la quinta etapa que se había largado en el Bocatoma de Luis Beltrán, Néstor Pinta y el beltranenese Martín Mozzicafreddo, los ‘Reyes del Río’, y el choelense Julián Salinas tenían una carta secreta por jugar a unos 40 minutos de la llegada de este parcial que tuvo 35 kilómetros de extensión. Una alternativa más rápida y más corta en el río los llevó por un lado a los locales junto a Damián Pinta y Facundo Lucero, y a los Balboa por el otro.
Empezaba otra etapa, también otra carrera, que ya se creía sentenciada. El sprint final fue para Pinta y Lucero y a medio bote de distancia entraron su padre, Piri Pinta, y Martín Mozzicafreddo. Terceros en el río y segundo en el K2 senior llegaron los hermanos Feijoo (Regatas La Marina), en su mejor resultado en esta Regata. Un poco más atrás la embarcación Ratto- Salinas, ovacionados por el numeroso público que se juntó en las orillas de la Isla 92 para esperar a los palistas.

«Aprecio muchísimo lo que hizo la gente con este recibimiento, la pasé muy bien en esta etapa», declaró Julián apenas bajó del bote, luego del lunes negro que padeció y que lo dejó casi sin chances de repetir el título. El joven palista choelense, que consideró bajarse de la competencia a modo de protesta por todo lo que había pasado en la largada del día anterior, fue el que inició la jugada maestra de meterse por una variante en el río que le permitió achicar de manera considerable la ventaja con los líderes de la prueba. «Hoy a la mañana fuimos a entrenar con Agustín (Ratto) a ver cómo estaba ese sector y salió bien. El Piri y Martín nos siguieron en la jugada y por suerte salió una etapa hermosa, más allá que nosotros después rompimos el timón, tuvimos que parar a repararlo y eso nos retrasó un poco», reveló Salinas.

«Se abrieron los pelotones, elegimos otro camino y por suerte se pudo dar. Julián se mete en un brazo y nosotros los seguimos. No había bandera, era río limpio así que nos beneficiamos. Yo lo conocía, pero Julián más porque entrena siempre ahí», agregó Martín Mozzicafreddo sobre la variante elegida en el río que les permitió achicar diferencia a la mayoría de los que venían por detrás de los Balboa.

Cuando bajaron del bote N° 3 en la orilla del balneario choelense, Franco y Dardo Balboa explicaron los motivos de por qué llegaron cinco minutos atrás del bote ganador. «Nosotros veníamos cuidándonos del bote de Julián y de Ratto. En un tramo del río nos hicieron creer que iba a entrar a la derecha, se quedaron un poquito atrás, se fueron por la izquierda y nos hicieron meter en lugar más largo. Fue una gran jugada de los chicos, la verdad es que esta regata viene teniendo una dinámica muy buena. Ayer nos tocó a nosotros, hoy les tocó a ellos… Estamos bien, estamos fuertes y vamos a seguir remando hasta viedma. Perdimos algunos minutos pero lo importante es que nos mantenemos arriba en la general», valoró Franco.

Dardo, el mayor de los Balboa, también valoró los hecho por Salinas y Ratto. «Fue una gran jugada de los chicos. Nos confiamos y la verdad es que nosotros no tenemos un gran conocimiento de esta parte del río. Empezamos a apretar porque creíamos que venían cansados, ellos se metieron por una cortada y nosotros nos metimos por un lugar que era larguísimo. Los felicito a los chicos», fue el mensaje del bicampeón de la Regata, que va por el tercer título junto a su hermano.

Si bien la ventaja que todavía llevan los hermanos neuquinos es importante, Ratto – Salinas, que perdían la Regata por casi 9 minutos tras la cuarta etapa, ahora quedaron a 3m57s.7 de los líderes. Terceros marchan Damián Pinta y Facundo Lucero, a 5m23s.

Este miércoles será el turno de la sexta etapa entre la Estancia Ferrari y el Balneario de Conesa. Se larga a las 15:00 y la distancia del parcial es de 40 kilómetros.

Publicado en PODIO del Diario Río Negro.

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