Con la llegada de las temperaturas más bajas a nuestra región, encendemos la calefacción en casa... pero es importante prestar atención al monóxido de carbono.
Durante el invierno, el uso continuo de artefactos a gas exige que aseguremos su correcto funcionamiento. El monóxido de carbono es un gas que no se puede oler, saborear ni ver. Al ingresar al organismo, reemplaza de forma progresiva al oxígeno en la sangre, por lo que la ventilación y el control técnico de los ambientes son nuestras mejores herramientas de prevención.
Afortunadamente, existe un indicador muy claro que podemos verificar fácilmente: el color de la llama en la cocina o el calefactor. Deslizá las imágenes para aprender a identificar esta señal y conocer las pautas clave para mantener un hogar seguro en esta temporada.
Es importante recordar que los síntomas por inhalación de este gas pueden confundirse con una gripe o malestar común (como mareos, náuseas o cansancio inusual). Ante la presencia de estas señales en un ambiente cerrado, la recomendación médica es ventilar inmediatamente, salir al aire libre y acercarse a nuestro servicio de Guardia General las 24 horas para una evaluación adecuada.
Cuidar la salud de tu hogar este invierno empieza por la prevención.
Información: Clínica Central Facebook.





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