Cono Randazzo: el escenario de tantas historias reginenses, cerca de ser Monumento Histórico Provincial.
La Legislatura de Río Negro aprobó en primera instancia el
proyecto que busca proteger y poner en valor uno de los espacios más
emblemáticos de Regina. La obra nació hace más de cinco décadas, fue construida
con participación de vecinos y hoy es escenario de la Vendimia, el Fogón
Estudiantil y numerosos encuentros que forman parte de la memoria de la ciudad.
El Anfiteatro Municipal “Cono Randazzo” quedó más cerca de
convertirse en Monumento Histórico Provincial. La Legislatura de Río Negro dio
media sanción al proyecto presentado por los legisladores Gabriela Picotti,
Patricia Mc Kidd, Santiago Ibarrolaza y Claudio Doctorovich, con el
acompañamiento de Martina Lacour, para reconocer formalmente el valor
histórico, cultural y social de uno de los lugares más queridos de Regina.
La iniciativa busca que la construcción quede comprendida
dentro de la Ley F N.º 3656 de Protección y Conservación del Patrimonio
Cultural de Río Negro. De esta manera, el reconocimiento provincial apunta a
preservar la obra, jerarquizarla y garantizar su protección como parte del
patrimonio de la ciudad y de la provincia.

Julio "Bochi" Carnevale; quien ideó, proyectó y dirigió técnicamente la construcción del anfiteatro. Foto: gentileza.
Un anfiteatro que nació de una idea y del trabajo de los
vecinos.
La historia del Cono Randazzo comenzó en la década del 70,
cuando el arquitecto Julio Daniel Carnevale visitó el teatro griego Frank
Romero Day, en Mendoza. Aquella experiencia le despertó una pregunta: si una
ciudad podía tener un escenario al aire libre integrado al paisaje natural,
¿por qué Villa Regina no podía contar con uno propio?
La idea comenzó a tomar forma en 1974. El proyecto se emplazó
sobre un predio donado por las sucesiones Cabaza y Pesce y se eligió un sector
al pie de la Barda Norte, muy cerca del centro de la ciudad. La obra comenzó el
15 de septiembre de ese año y avanzó a un ritmo intenso con la participación de
trabajadores y vecinos.
En apenas unas semanas se levantó la primera etapa del
anfiteatro, que fue inaugurada con motivo del cincuentenario reginense. Con el
paso de los años, el espacio fue ampliándose y recibió distintas mejoras, pero
mantuvo la esencia de aquella construcción pensada para aprovechar el paisaje y
funcionar como escenario de espectáculos al aire libre.
La obra no fue solamente producto del trabajo de profesionales. También hubo vecinos que participaron de manera directa en su construcción. Entre ellos, Gabriela Picotti destacó durante su intervención en la Legislatura a Marcelo Seewald, quien junto a su sobrino se encargó de levantar una por una las gradas que todavía hoy reciben al público.
También recordó especialmente a Cono Randazzo, quien tuvo a
su cargo el control y supervisión de los trabajadores durante la construcción y
cuyo nombre terminó identificando al lugar.

Algunos de los protagonistas de la construcción.
Foto: Francisco Garlatti.
¿Por qué se llama Cono Randazzo?
El origen del nombre tiene, sin embargo, una historia que
todavía genera interrogantes. Francisco “Chesco” Garlatti, uno de los
protagonistas de aquellos primeros años y creador del espacio, contó a LCR
Diario que no existe una certeza absoluta sobre por qué el anfiteatro terminó
llevando ese nombre.
Según recordó, Randazzo se incorporó a la obra cuando los
trabajos ya habían comenzado y permanecía buena parte del tiempo en el lugar
controlando al personal. Era una figura conocida y querida por quienes se acercaban
a observar la construcción, hacer preguntas o simplemente conversar.
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| En el centro de la imagen, Cono Randazzo, uno de los protagonistas de la obra teatral reginense “Los maridos engañan de 7 a 9”, otra de las actividades que disfrutaba realizar. Foto: gentileza. |
Chesco lo describió como un hombre carismático, amable y muy
conversador. Además de su tarea vinculada al municipio, era profesor de tango
en la Escuela de Arte y participó en distintas actividades de la ciudad, entre
ellas la comisión organizadora del cincuentenario.
La historia del nombre quedó ligada también a una
publicación realizada por el periodista Diego López, quien trabajaba en la
radio LU16. En el libro editado por el cincuentenario de Villa Regina, López
mencionó a Randazzo como una de las personas vinculadas a la creación del
anfiteatro. Con el tiempo, según explicó Garlatti, esa referencia llevó a que
gran parte de la comunidad asociara definitivamente el nombre de Cono Randazzo
con el espacio.
De un proyecto cerca de la Isla 58 a un escenario frente al
Indio Comahue.
El lugar donde hoy se encuentra el anfiteatro tampoco fue
una decisión tomada desde el comienzo. Garlatti recordó que inicialmente se
había pensado construirlo en las cercanías de la Isla 58. Sin embargo, quienes
trabajaban en el proyecto comenzaron a considerar las posibilidades que ofrecía
la zona ubicada al pie de la barda.
La elección terminó transformando por completo la obra. El escenario quedó integrado al paisaje natural reginense, con la Barda Norte como telón de fondo y el monumento al Indio Comahue dominando la escena desde las alturas.
Su particular ubicación también le otorga una acústica natural que convirtió al espacio en uno de los principales escenarios culturales de la ciudad.
Un escenario que sorprende a artistas y recibió a
generaciones.
Durante más de 50 años, el anfiteatro fue escenario de
algunos de los acontecimientos más importantes de la ciudad. Recibe la Fiesta
Provincial de la Vendimia, una celebración estrechamente ligada a la producción
frutícola y a la identidad.
También es el punto de encuentro del tradicional Fogón
Estudiantil, una celebración que reúne a jóvenes de distintas generaciones y
que fue reconocida como Fiesta Provincial.
A esos eventos se suman aniversarios, actos escolares,
recitales y numerosas actividades culturales y comunitarias que hicieron del
lugar un espacio de encuentro para vecinos de Regina y de localidades cercanas.
Su particular entorno también fue destacado por artistas que
llegaron a la ciudad. Uno de ellos fue Rodrigo Tapari, quien quedó sorprendido
por el escenario y la vista que ofrece el anfiteatro. El cantante llegó a
compararlo con la Quinta Vergara, el emblemático escenario del Festival de Viña
del Mar, en Chile, aunque aseguró que el espacio reginense le había gustado
todavía más.
El reconocimiento que comenzó en Regina.
El 7 de abril de 2026, el Concejo Deliberante de Villa
Regina aprobó por unanimidad la Declaración N.º 003/2026, mediante la cual
reconoció al Anfiteatro “Cono Randazzo” como Lugar Histórico Municipal.
Aquella decisión contó con el respaldo del dictamen técnico
del Museo Comunitario y significó el primer reconocimiento institucional de
este tipo para el espacio a nivel local. Ahora, con la media sanción
legislativa, la iniciativa busca avanzar hacia una declaración de alcance
provincial.
Durante su exposición, Picotti sostuvo que el valor del
anfiteatro excede la construcción física y está relacionado con las historias y
recuerdos de quienes pasaron por allí. Remarcó que se trata de una obra nacida
del esfuerzo de vecinos, trabajadores e instituciones que continúa convocando a
miles de personas.
La legisladora también planteó que proteger el patrimonio no
significa solamente conservar una construcción antigua, sino reconocer el
trabajo de quienes la hicieron posible y garantizar que las futuras generaciones
puedan conocer y valorar aquello que forma parte de la identidad reginense.
Publicado en LA COMUNA DE VILLA REGINA.




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