miércoles, 25 de abril de 2012

ENTREVISTA AL ING. MARIO CÉSAR TASSARA DE FRUTICULTURA SUR.


“Río Negro no tuvo política vitivinícola” Entrevista al Ingeniero Agrónomo; Mario Tassara de Villa Regina quien ocupa el cargo como Director de Vitinícultura de la provincia de Río Negro.

Entrevista de Susana Yappert publicada por Fruticultura Sur.

– ¿Cómo encontró al sector?
– Mendoza siempre manejó la vitivinicultura nacional y eso fue malo para Río Negro pero, entendámonos bien, sólo por culpa nuestra, porque Río Negro no tuvo en los últimos 30 años una política vitivinícola. No tuvimos presencia en los niveles que tuvimos que tener. Es muy distinto el desarrollo neuquino a lo que pretendemos hacer en Río Negro por diferentes cuestiones, hasta históricas. Primero contamos con una viticultura muy importante que se remonta a principios del siglo XX, la materia gris importante de la viticultura patagónica proviene de Río Negro.
– Materia gris que supo aprovechó Neuquén cuando desarrolló su polo vitícola
– Sí, lo aprovecharon, pero pensando en un proyecto distinto. Grandes extensiones de tierra en manos de poca gente. Nosotros pretendemos que el sector sea importante sobre todo para los habitantes de la provincia. Esto quiere decir que queremos reingresar y mantener en el sector a todos quienes tienen ese conocimiento, ese saber. Con ellos vamos a hacer una viticultura netamente rionegrina, que histórica y técnicamente tiene un reconocimiento en la calidad de sus vinos. Desde el punto de vista político hoy es prioridad recuperar a los productores pequeños y a las bodegas pequeñas y grandes que soportaron estoicamente todos estos años de desatención.
– ¿Cuáles son los principales escollos para esta recuperación?
– La desazón, el descreimiento y la falta de jóvenes que no han seguido la tradición familiar y continuado en la actividad, porque veían que se trataba de un mal negocio. Por suerte y con disposiciones del gobierno nacional contamos con armas muy importantes para detener el decrecimiento y comenzar la curva de crecimiento.
¿Cuáles son esas armas?
– Contamos con dos programas nacionales que se instrumentan a través de la Coviar, uno se llama “Cadena de valor” y el otro “Proviar”. Los dos son de asistencia directa a la producción y al mejoramiento de la calidad tecnológica en bodegas. En esto quiero ser claro, son una ayuda a la producción, no al productor.
¿En qué porcentaje de ejecución están?
– Bajo. Mejoramos su ejecución en estos últimos quince días, a tal punto que estamos muy cerca ce culminar la primera etapa, que representan 2 millones de pesos para el programa “Cadena de Valor”. Este fue el programa que tuvo problemas el año pasado. La segunda etapa, que son 3 millones de pesos, ya está autorizada por Río Negro Fiduciaria y estamos empezando con nuevos planes por otros 3 millones.
– El último plan para la vitivinicultira es de la década del 70, elaborado por los técnicos del INTA ¿Habrá un nuevo plan?
– Sí, el plan se enmarca en el plan que la provincia desarrolla para el sector frutícola en general. Y es verdad, el último plan es de la década del 70, esto indica la desinteligencia de estos años de desaprovechar recursos humanos disponibles que tenía la provincia para ensayar otra viticultura. El plan que nos trazamos es, partiendo de la base de mantener lo que tenemos, mejorarlas. Hacer una mejora varietal para orientamos a la viticultura que nos proponemos, a la elaboración de vinos de primera calidad de Río Negro.
– Como decían los entendidos a principio del siglo XX…
– Un viejo profesor mío, el ingeniero Atilio Cassino, nos decía eso, por eso yo lo considero el padre de la viticultura de Río Negro.
– Pero antes de él, las dos primeras décadas del siglo, ya lo habían afirmado técnicos de la Escuela de Viticultura de Montpellier. También los primeros agrónomos que visitaron esta zona.
– Sí, algunos lo aprovecharon, como Canale, pero la mayoría no. Hubo un desarrollo dispar. Cuando llegaban los inmigrantes venían con sus plantitas y eso hizo que proliferaran variedades que daban rápidamente, mucho y malo. Ahora nos tenemos que orientar a un vino rionegrino de calidad, Canale y Noemía nos indican que es posible.
¿Trabaja con el INTA?
– Firmamos un convenio con INTA. Vamos a hacer relevamiento y promoción de planes. Relevamiento de daños de esta temporada. Nuestra idea es aceitar mecanismos para establecer un contacto personal con cada viticultor, que son cerca de 200, más los bodegueros, los actores son relativamente pocos.
– Usted dice que buscará un crecimiento armónico del sector ¿Qué quiere decir exactamente?
–Recuperar a los productores, mejora varietal, recuperar bodegas, apoyo para mejora en la industria bodeguera. El crecimiento armónico del sector es el que no provoca desajustes. El productor tiene que recibir un buen valor por su uva y esa uva debe asegurar el resultado. Tenemos un promedio de 7000 kilos por hectárea, tenemos que llevarlo a 15000. Tenemos que mejorar la producción, tenemos que producir más y tenemos que abrir nuevos canales de comercialización. Y no es primero una cosa y después otra, tenemos que lograr objetivos en simultáneo.
– ¿Y la relación con las empresas consolidadas? Suelen ser quienes compran a los pequeños productores
– Creo que tenemos la responsabilidad de integrarlos a estas políticas. Son nuestras vidrieras, son quienes tomando las cosas con seriedad y sentido regional tienen que ser nuestra punta de lanza. Tenemos que integrarnos, ser un bloque para salir juntos al mercado.
¿En qué mercados está pensado?
– Hay una tendencia a cubrir la demanda del mercado interno y tenemos que aprovechar las coyunturas favorables para insertarnos en el mercado externo. Pero tenemos que imponernos en el mercado local, empezando por casa, que quien vaya a restaurantes de Río Negro, no sólo tenga nuestros vinos disponibles, sino que los elija por su calidad. Igual en las fiestas provinciales. Hoy en las cartas de la provincia (excepto Roca que elige Canale), el 95% de la oferta son vinos de otras provincias. Ya estamos trabajando en esta línea con la Asociación de Vitivinicultores de Río Negro.
– ¿Y el mercado externo?
– Pensamos en estructuras orientadas a ese fin, con un gabinete de expertos que decida qué vinos son los más aptos para ese mercado. En eso tenemos que ser muy cuidadosos, afuera no puede ir cualquier cosa.
Fuente de información e imagen: Fruticultura Sur
http://www.fruticulturasur.com/fichaNota.php?articuloId=1170

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