Eran productores frutícolas, apostaron a la tecnología en los 80 y hoy dirigen un laboratorio de clase mundial.
Hace cuatro décadas un grupo de productores se planteó la urgencia de certificar la calidad de la fruta. La búsqueda se convirtió en un laboratorio que innova, incorpora tecnología y es de relevancia global para toda la cadena industrial alimenticia argentina.
Rodolfo Ardenghi. El presidente del CIATI, protagonista del desarrollo.
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Orígenes. Locación inicial del CIATI en Villa Regina.
Hubo una época de esplendor en que la fruticultura del Alto
Valle de Río Negro y Neuquén abarcaba 45.000 hectáreas de producción y
exportaba dos millones de toneladas al año. Fue en ese contexto, y en medio de
la dictadura militar, cuando en 1978 nació el Centro de Investigación y
Asistencia Técnica a la Industria (CIATI), como parte de un acuerdo entre el
Gobierno de Río Negro y el ecosistema de INTI, y gestionado de forma central
desde Buenos Aires.
Ya a mediados de los ‘80 y en democracia, el target exportador
de la zona señalaba jugos concentrados de manzana y pera con destino a los
Estados Unidos y fruta fresca a Europa, con un gran problema por delante: los
reclamos técnicos comerciales.
“Un envío de jugo por
u$s 1 millón, tenía débitos por US$ 200.000 o 300.000 ¿por qué era eso? Tenías
contaminantes o sustancias no permitidas en destino” explica el presidente de
CIATI, Rodolfo Ardenghi.
Con ese problema entre manos, los productores comenzaron a agruparse en busca de una solución que les permita evitar las cuantiosas pérdidas por la ausencia de control técnico en origen. En ese camino y siendo el CIATI un organismo público, comprendieron que era necesario aportar capital para poder lograr objetivos, y lograron crear un comité de co-gestión local público privada.
“El INTI hizo su aporte desde el sector público, los
productores nucleados en CAFI pusieron un cromatógrafo, los jugueros pusieron
un espectrofotómetro y comenzamos a trabajar” recuerda Ardenghi.
Con base en Villa Regina, la iniciativa mostró resultados rápidamente, y eso los llevó a visitar centros tecnológicos en Europa para conocer el know how y poder así replicar metodologías y procesos.
No obstante, el escenario local seguí a signado por el
divorcio entre la cosa pública y el sector privado, y eso dificultaba que los
empresarios locales se dispusieran a aportar. Así fue como en el año 1996 se
crea CIATI Asociación Civil, una empresa de derecho privado sin fines de lucro.
Participaron 7 jugueras, 9 frutícolas, el INTI y el INTA y el gobierno de Río
Negro. Fue un punto de inflexión.
“Fueron las empresas aportando para poder a la vez
capitalizar en la base tecnológica público-privada. Necesitábamos producir
resultados analíticos reconocidos internacionalmente en corto tiempo, porque
los barcos estaban esperando en el puerto”, explica Ardenghi.
Dato 35.000 las muestras que CIATI procesa cada año para la
cadena industrial alimenticia de todo el país.
La siguiente estación en el camino fue lograr una
certificación internacional que valide los resultados analíticos que se
producían en el laboratorio, a fin de utilizar luego esos resultados como
acreditación de la calidad de la producción regional en los mercados
internacionales.
Esa certificación llegó con la acreditación en ISO 17025,
que es la norma que regula la calidad analítica, lo que trajo consigo para
CIATI el reconocimiento internacional en Estados Unidos, Europa y Asia.
Entrados en los 2000, hubo dos hitos que marcaron la
historia de la empresa.
El primero fue el retiro del INTI en el año 2006, en medio
de un contexto político muy particular. Las empresas decidieron continuar con
una conformación 100% privada y sin fines de lucro, y continuar con la matriz
de crecimiento en investigación y tecnología.
El alcance y la importancia de CIATI se extiende a todo el
país y a todas las economías regionales, y es laboratorio de referencia para
toda la industria alimenticia argentina.
El segundo fue la diversificación a otros productos por
fuera del ecosistema de la pera y la manzana.
“Los mismos expertos internacionales nos decían ‘si hacen
esto con manzana y pera ¿por qué no lo hacen para la uva o el limón?’”, relata
Ardenghi.
Desde ese momento el crecimiento fue exponencial. El alcance y la importancia de CIATI se extendió a todo el país y a todas las economías regionales, hasta convertirse en el laboratorio de referencia para toda la industria alimenticia argentina, y acuerdos vigentes con los gobiernos de Río Negro y Neuquén, y Conicet.
El modelo empresario fue virtuoso, en tanto al ser empresa
sin fines de lucro, el objetivo no es repartir dividendos sino encontrar la
mejor forma de reinvertirlos. Y esa reinversión trajo de forma progresiva más
tecnología y a los mejores científicos, técnicos e investigadores en alimentos.
En la actualidad, desde la sede de CIATI en Villa Regina se
prestan servicios analíticos complejos para todo el país. Allí llegan a diario
muestras de pepitas y carozos, cítricos, vinos, conservas y pulpas, yerba y té,
carnes y pescados, y de todos los productos terminados de las principales
marcas de la industria alimenticia para que el CIATI ponga el sello de calidad.
CIATI está conformado hoy por 51 empresas socias, que reciben un 10% de descuento en los análisis y acceso preferencial a foros, conferencias e investigaciones. Además, se autofinancia en un 100% en base a la venta de análisis y certificaciones.
Trabajan en CIATI 130 personas, con más de 20 cromatógrafos
de última generación, análisis con IA y equipamiento valuado en millones de
dólares, para procesar más de 35.000 muestras cada año.
La novedad más reciente, es la apertura del laboratorio en
Centenario, especializado en ambiente y geoquímica, con el objetivo de
acompañar el manejo de suelo, agua y aire para el desarrollo del shale oil en
Vaca Muerta. “No hay otro ejemplo en Argentina de un laboratorio que preste
servicios analíticos complejos con asistencia técnica, investigación y
desarrollo, con seguridad pública”, se enorgullece Ardenghi.
Aquello que nació como una necesidad de un grupo de
productores atribulados por la necesidad de certificar la calidad de la fruta
en los mercados internacionales, se convirtió en un enclave de investigación
científico tecnológico único en el país y de clase mundial.
Por Diego Penizzotto. 08/03/2026.
Fotos: Alejandro Carnevale.
Publicado en Diario Río Negro.
Domingo 8 de marzo del 2026.
El origen de CIATI se remonta a la década de 1980 a través
de una iniciativa del gobierno de Río Negro y el Instituto Nacional de
Tecnología Industrial para ayudar técnicamente al aparato productivo
agroindustrial del valle de Río Negro y Neuquén. En ese tiempo, se concretaron
las primeras inversiones en instrumental analítico y en equipos de planta
piloto.
A partir de 1986 se formaron los equipos de trabajo con una
vinculación y con una importante participación de algunos técnicos referentes
del aparato productivo de la región que, aún hoy, dichas improntas permanecen.
Así, el 19 de noviembre de 1996 se constituyó CIATI AC, una
asociación civil de derecho privado con personería jurídica sin fines de lucro,
formada por instituciones y empresas privadas, convirtiéndose en el soporte
analítico y de asistencia técnica de varios sectores agroindustriales no solo
de nuestra región sino de toda la Argentina, logrando mejorar la gestión
técnica y comercial tanto de sus socios como de sus clientes en un marco
internacional de negocios.
Desde 1999, siendo el primero de Sudamérica, CIATI mantiene
la acreditación de acuerdo a la norma ISO 17025 con ENAC (Entidad Nacional de
Acreditación de España). También forma parte de la Red de Laboratorios de
SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) como
laboratorio autorizado y de la Red Federal de Laboratorios del ANMAT
(Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). A su
vez, cuenta con la Certificación Sistema de Gestión Integrado ISO 9001:2015, ISO
14001:2015 e ISO 45001:2018.
En el 2004 el gobierno de Neuquén se sumó en calidad de
socio promotor y en el 2014, ante el advenimiento del gran desarrollo de Vaca
Muerta, solicitó se incursionara en el tema ambiental para dar una apoyatura a
una buena convivencia de las actividades agroindustriales y las de petróleo y
gas.
En los años 2015 y 2019 se inauguraron las 2 etapas de las
instalaciones de 1100 m2 de laboratorios en Centenario (Neuquén) que se sumaron
a los 2400 m2 de laboratorios y planta piloto de las instalaciones de Villa
Regina (Río Negro).
Hoy, con la visión y la misión muy asumidas en la totalidad
del equipo, CIATI transita una nueva etapa de crecimiento sumando a sus
diversas actividades la realización de proyectos de I+D para socios y clientes.
Información: https://ciati.com.ar/
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